Por Mary Clifton MD (Doctora en Medicina)

Dolor crónico o agudo, estrés, fatiga… El CBD funciona para mitigar todas estas situaciones, debido al sistema endocannabinoide existente en el cuerpo humano. Nuestro cuerpo ya tiene receptores CB1 localizados en todo el sistema nervioso central periférico, y receptores CB2 localizados en el sistema inmunológico, y también en los músculos, y el esqueleto. Cuando existen episodios de dolor, estrés o fatiga, el propio cuerpo desarrolla una respuesta de estrés frente a estos episodios. Se trata de un sistema que está principalmente mediado por el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, el cortisol, la norepinefrina, la epinefrina, la serotonina y la dopamina, todos trabajan en este fenómeno de lucha o huida que necesita ser restaurado al equilibrio después del episodio de estrés o dolor.

Y es ahí en donde entra el sistema endocannabinoide. Este desempeña un papel importante al aumentar los niveles de endocannabinoides, y los receptores en las áreas del dolor y el estrés, ya que eso ayuda a restaurar el equilibrio, y controlar la cantidad de inflamación, o la tensión que el cuerpo experimenta en este tipo de escenarios. Este sistema ya existe, como tal, en el cuerpo. Hay receptores CB1 y CB2, y endocannabinoides. “Endo” significa que viene de dentro, y los cannabinoides son moléculas, siendo los cannabinoides, junto con la anandamida, y la 2-AG los receptores predominantes que contribuyen a aliviar y acabar con las respuestas al estrés (que también son razonables, y valiosa en el entorno de tratamiento de los problemas de dolor) o con el estrés, y la fatiga que conduce a problemas relacionados con el apetito, trastornos del sueño, los dolores crónicos, o la inflamación.

Los receptores CB1 se expresan en todo el sistema nervioso periférico y central en los terminales nerviosos GABA y glutaminérgicos, pero también hay efectos de los receptores CB en los terminales de serotonina, norepinefrina y dopamina en el sistema nervioso central, el cerebro y la médula espinal, pero también en el sistema nervioso periférico. Estos receptores nerviosos se encuentran en todo el cuerpo y son los que nos ayudan a sentir las manos, los pies, así como a mover el cuerpo y ser conscientes de las sensaciones táctiles. El área del cerebro donde se encuentra el control motor es también en donde se pueden originar problemas como los temblores o espasmos musculares. Estas áreas son además el origen de las alteraciones de la memoria y la cognición, que se pueden ver afectadas por la ansiedad, la falta de sueño, el estrés o el Trastorno de Estrés post-traumático. Esta zona es rica en receptores CB1.

Los receptores CB2 se localizan principalmente en nuestro sistema inmunitario, el bazo, los ganglios linfáticos y la médula ósea, pero también en las células musculo-esqueléticas. Asimismo estas células responden a la estimulación con CBD, por lo que nuestros receptores endocannabinoides, que el cuerpo produce de forma natural (como la la anandamida y el 2-AG) se encuentran por todo el cuerpo. Pero los estudios han demostrado que en las zonas de inflamación crónica, como las articulaciones artríticas, hay una mayor concentración de endocannabinoides, lo que sugiere la regulación al alza de esas moléculas, y una regulación al alza de los receptores CB similar a la de otros sistemas del cuerpo. Cuando se necesita controlar la inflamación, el cuerpo conduce receptores y endocannabinoides adicionales a los lugares del dolor. Es por lo tanto lógico que el CBD sea eficaz para el tratamiento del dolor crónico no canceroso, el insomnio, el estrés y la ansiedad, porque suele activar los mismos receptores CB1 y CB2 que ya existen en todo nuestro sistema corporal. Este proceso ayuda a restablecer el equilibrio del cuerpo y juega un papel importante a la hora de acabar con aspectos causados por el estrés, ya sean debidos al estrés crónico, la inflamación o el dolor en general.

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